Reflexión sobre el Módulo 3


En este módulo, mas que aprender, he constatado los beneficios de lo que ya estamos aplicando en nuestro centro. Me explico:

Confieso que el tema de cómo evaluar, a la hora de plantearse trabajar por proyectos y de forma cooperativa, es lo que mas debate, incertidumbre e inquietud suscita, y hablo desde la experiencia real. Porque si los alumnos hacen un trabajo en clase, éste debe ser evaluado, obviamente. Y debe serlo de la forma mas objetiva posible, pero la filosofía del trabajo cooperativo es que incluso en la evaluación los chicos y chicas sean los protagonistas y principales artífices.

Una vez que hemos consensuado qué rúbricas van a tener que evaluar, quienes lo van a hacer, con qué periodicidad (si al final de cada proyecto, si al final de la evaluación, si varias veces por evaluación, ...) llega el momento de darle el porcentaje acertado y mas justo a cada uno; es decir: ¿cuánto vale la autoevaluación? ¿cuánto la evaluación grupal? ¿y cuánto la del profesor? Sabemos que los chicos van a tener una percepción ligeramente distinta de su propio trabajo que la que podamos tener nosotros. Pero ¡sorpresa! no difiere tanto. Son bastante autocríticos aunque no lo creamos.

Ya sabéis que Julio César estaba convencido de que él era lo mejor que le había pasado a Roma y estaba encantado de haberse conocido; no concebía que alguien tuviese una opinión negativa ni de él ni de su gestión. Y sin embargo, aquellos senadores le hicieron ver sus disconformidades a golpe de daga... ¿Tú también, Bruto, hijo mío?


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