Si dijese que es la primera vez que trabajo con un análisis DAFO mentiría. Pero siempre lo he hecho sobre unas circunstancias inventadas, idealizadas e incluso con análisis no hechos por mi.
Sin embargo, el hecho de crear yo mi propia matriz DAFO sobre un proyecto real, con personas reales y en un centro real, me ha servido para darme cuenta de lo fundamental que es planificar a la hora de embarcarnos en una aventura como esta.
Y es que, si quieres que algo te salga bien, sobre todo si no eres un experto en ese algo, necesitas tomarte tu tiempo para pensar, reflexionar y, como he dicho, trazar un plan. Ese plan debe contener las debilidades, las fortalezas, las amenazas y las oportunidades. Echarle un vistazo en conjunto es fantástico, así que la matriz DAFO es una herramienta que, gracias a este módulo, he entendido que es fundamental.
Así que, una vez analizados todos los aspectos, tanto los positivos como los negativos, puedo asegurar que me encuentro capacitado para afrontar el reto. Es mas, podría decir que cada vez tengo mas ganas, aunque es cierto que también me da un poco de vértigo, pero creo que voy a tener mucha ayuda por parte de la gente de mi centro.
Así que, una vez analizados todos los aspectos, tanto los positivos como los negativos, puedo asegurar que me encuentro capacitado para afrontar el reto. Es mas, podría decir que cada vez tengo mas ganas, aunque es cierto que también me da un poco de vértigo, pero creo que voy a tener mucha ayuda por parte de la gente de mi centro.
Esto de tomarse su tiempo en planificar no es nada nuevo. Julio César planificó muy bien su ataque a Roma, y con un ejército menos, ganó. Pompeyo no se lo trabajó tanto y terminó mal. Así que, en esto como en todo, debes planificar a la hora de acometer una gran empresa, porque si no terminarás con la cabeza como la del pobre Pompeyo (separada del cuerpo no, saturada).


Comentarios
Publicar un comentario